Escribo de parejas, polìtica y lenguaje infantil

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sábado, 19 de septiembre de 2015

Discurso combatiente : La manipulación comopolítica editorialDesde que el...

Discurso combatiente : La manipulación comopolítica editorialDesde que el...: La manipulación como política editorial Desde que el presidente Nicolás Maduro decretó el esperado cierre fronterizo con Colombia, en Tác...
La manipulación como política editorial
Desde que el presidente Nicolás Maduro decretó el esperado cierre fronterizo con Colombia, en Táchira, con el departamento de Santander, comenzó un intencionado ataque mediático que se acrecienta con el recién Estado de Excepción en el Zulia. Analizaré brevemente cómo operan los medios colombianos.
Antes la estrategia desde el Norte, en componenda con figuras como Uribe Vélez, era atacar al Gobierno de Venezuela con los calificativos de terrorista, una vez que se lo acusaba de financiar a las FARC, y de antidemocrático, con la exageración de la compra de armas.
Ahora, mientras se intenta desangrar a Venezuela por la frontera con el contrabando de extracción y las casas de cambio que fraguan la devaluación del bolívar, los medios al estilo Caracol mienten en la deportación de colombianos cuando difaman sobre su maltrato y la agresión de sus mujeres, para poder esgrimir el gastado calificativo de violador de derechos humanos. Algo absurdo para quien exporta el paramilitarismo y el narcotráfico, y con ellos la muerte por encargo y las prepago.
Como es bien sabido, estos medios pertenecen a las familias oligárquicas de ese país. Su estrategia es vender la mentira por noticia, y hacer de la manipulación su política editorial. Eso se manifiesta en decir que el presidente Maduro es xenofóbico y anticolombiano.
Además de manipular, muestran la voz del poderoso, de la oligarquía recalcitrante, mientras desconocen la opinión del pueblo, del ciudadano de a pié, del campesino.

Finalmente, esos medios no reconocen la grave situación fronteriza de Venezuela con Colombia, más bien hablan de derechos humanos y valores, acto ridículo en quienes legitiman la ilegalidad, una vez que justifican el bachaqueo de productos subsidiados por el Estado venezolano  y la devaluación de nuestra moneda desde allá.      

sábado, 12 de septiembre de 2015

Discurso combatiente : “Luz verde” para la ilegalidadCadadía que pasa, ap...

Discurso combatiente : “Luz verde” para la ilegalidadCadadía que pasa, ap...: “Luz verde” para la ilegalidad Cada día que pasa, apruebo más el estado de excepción en la frontera con Colombia, en concreto, con Cúcuta...
“Luz verde” para la ilegalidad
Cada día que pasa, apruebo más el estado de excepción en la frontera con Colombia, en concreto, con Cúcuta, cuando descifro cómo funciona la economía en esta zona, donde la legalidad del contrabando de extracción es muestra del neoliberalismo en su etapa de destrucción.

Con el amparo de la Constitución de 1991, los departamentos y alcaldías de Colombia pueden dirigir sus territorios sin importar la manera según sus intereses. Por ello, el departamento Norte de Santander, específicamente en la Alcaldía de Cúcuta, tiene “luz verde” para legalizar los productos venezolanos que entran por vía del contrabando mientras se benefician con sus impuestos.       

De igual manera, con el amparo de una resolución promulgada en el año 2000, bajo la presidencia de Andrés Pastrana, en su artículo 70, referido a la compra y venta de divisas, las casas de cambio también tienen “luz verde” para devaluar el bolívar.


Para entender esta praxis de la economía colombiana hay que advertir que opera desde el más obstinado neoliberalismo cuya premisa es que todos tienen igual oportunidad de acción, entiéndase libertad económica. Sin embargo, la supervivencia es de quien resista, y esa resistencia se mide por la legalidad de la corrupción, de las mafias, y hasta la misma muerte, representada en los falsos positivos.

Es claro que el Gobierno colombiano no produce. Su economía responde a la última fase del sistema neoliberal, identificada por la destrucción del aparato económico que desencadena la generación de un Estado incapaz de garantizar condiciones mínimas  de subsistencia para un individuo.


En definitiva, una política de la depredación, representada en la figura de Uribe Vélez, el discurso guabinoso de Santos y las acusaciones del alcalde de Cúcuta, además de la manipulación de medios al estilo Caracol, para justificar la ilegalidad hasta legalizarla.