Escribo de parejas, polìtica y lenguaje infantil
domingo, 26 de julio de 2015
Discurso combatiente : Los hombres también entran en crisis Sin duda...
Discurso combatiente : Los hombres también entran en crisis Sin duda...: Los hombres también entran en crisis Sin duda, los tiempos han cambiado. Las mujeres han salido a trabajar, a ganarse lo que comen ...
Los hombres también entran en crisis
Sin duda, los
tiempos han cambiado. Las mujeres han salido a trabajar, a ganarse lo que comen
y a vestirse con sus propios medios. Y, a medida que pasan los años, ellas son
más competitivas en el trabajo, y esto hace, por supuesto, que devenguen un
mejor salario que les dé la preciada independencia como la capacidad de
conseguir lo que quieren en sus relaciones conyugales.
Asimismo, el
cambio que han experimentado las mujeres, algunos hombres no lo han asimilado
del todo. Por eso, ellos pueden estar viviendo una crisis de identidad que los
lleva a pasar por momentos de incertidumbre, temor o inseguridad frente a cómo
actuar en el momento actual para conservar a sus mujeres; llevarse bien con sus
compañeras de trabajo y con las mujeres de su entorno, en igualdad de
condiciones, sin que influya en ello falsas etiquetas, como del sexo débil o
que las féminas sólo deben estar en casa cuidando del hogar y de los hijos.
1
El mundo masculino de las emociones
Los hombres
tienen un modelo de sus padres y de sus abuelos que, en el presente, no les
funciona, o les está creando una crisis de identidad, pues no saben cómo actuar
para ser exitosos en el amor y en las relaciones con las mujeres que lo rodean.
Por lo anterior,
aquello de contener las emociones, de negarse a comunicar sus sentimientos, los
lleva a tener relaciones sentimentales frustradas, en que no son capaces de
resolver problemas por negarse a comunicar sus sentimientos, a expresar lo que
les aqueja, para poner las cartas sobre la mesa y a llegar a acuerdos.
A pesar de lo
anterior, ser demasiado expresivos contrasta arduamente con el comportamiento
que tenían los progenitores y abuelos de esta nueva generación masculina, que
debe dar un cambio trascendental para cumplir con las metas recientes que la
sociedad actual les impone, entre las que predomina tener una relación conyugal
duradera como también llevarse bien con mujeres cercanas, como madre, hermanas,
amigas y compañeras.
Asimismo, como
muchos hombres han sido educados para reprimir lo que sienten, a ello les
cuesta expresar sus afectos. A esto se suma que la expresión de las emociones,
la asocian al lado femenino, en concreto, lo ven como un asunto de mujeres
mientras que la virilidad a los hombres, ser viril se asocia a conquistar, a la
lucha de poderes, a ser un macho reproductor, y hasta a ser promiscuo, sin
medir las consecuencias.
De ahí que los
hombres deban ser fuertes, impenetrables, en fin, todo lo que les permita
dominar o mantener una actitud dominante en todo momento, que, en el presente,
les causa más problemas que ventajas, por lo menos a la hora de relacionarse
con mujeres.
2 Un
lenguaje para cada género sexual
De igual manera,
aparte de la actitud que marca la relación entre los dos géneros, los varones
tienen un lenguaje diferente a las féminas. Por algo cuando nacen las mujeres,
en el momento en que son unas bebecitas, se les viste con prendas de color
rosado, y a ellos de azul. Justo ahí, comienza un largo camino que los aparta
porque el rosa lleva a la manifestación de las emociones y el azul al control
de las mismas. Ellos privilegian la acción sobre las emociones, las actividades
inmediatas sobre las relaciones.
En cambio, las
mujeres tienen una manera de comunicarse en que priva lo abstracto y lo
afectivo, las relaciones humanas, lo psicológico, en general, ellas están más dispuestas
a comunicar sus emociones y hablar de sí mismas que los varones, que están más
interesados en resolver que en escuchar y en transmitir lo que los afecta en un
nivel emotivo.
En definitiva,
todo aquello que se les ha enseñado a ellos, o traen de atrás por sus padres y
abuelos, que los hombres no pueden decir o hacer porque no es masculino, o los
hace verse débiles ante los demás hombres, porque se vincula a manifestaciones
propias del género femenino, está negado para muchos varones que temen ser
sancionados por otros hombres, o peor aún ser objeto de burla de estos.
3 De
la dominación a la igualdad
Antes los
hombres dominaban a las mujeres porque ellos eran los proveedores del hogar.
Ahora este panorama es diferente. Las féminas no buscan machos que las
mantengan. Ellas quieren a un compañero sentimental. Esto les causa confusión a
muchos hombres, porque ya no pueden establecer una relación de dominación, sino
de igualdad, en que cada uno tenga un rol y lo cumpla satisfactoriamente, en un
clima de respeto mutuo y solidaridad.
Por dar un
ejemplo, en el presente, las mujeres no toleran la infidelidad por aquello de
que todos los hombres son infieles por naturaleza, así que lo que se vivía en
el pasado, de si se dependía económicamente de ellos, se soportaban situaciones
en que no existía respeto mutuo, más que un tiempo que remita a pasado es el
pasado mismo, y por lo tanto algo negado en el momento actual.
Por
consiguiente, ellos deben aprender a comunicar sus emociones, apoyar sus
compañeras, cuidar la relación sentimental y cultivar el amor que ambos se
devengan, para que, de ese modo, la relación se sustente en la igualdad, en un
nexo en que ambos se apoyen y se aporten de manera equitativa en ese vínculo
que están construyendo, que tendrá determinado grado de durabilidad, según
cuanto cada uno pueda hacer en proporciones equitativas.
¿Cómo deben actuar los hombres ahora?
·
En el presente, los varones
deben ceder más de sí mismos que, en el pasado, para entender que ellos
comparten con las mujeres el papel de proveedores, así que ambos deben trabajar
por igual en la construcción del nexo que mantienen, y ninguno puede dominar
sobre el otro, más bien deben aportar en todos los sentidos y no sólo en el
material.
·
Lo anterior obliga a
los hombres a comunicar más sus emociones, a estar más dispuesto a hablar para
resolver y negociar, a decir y a actuar al mismo tiempo porque en definitiva la
palabra es una forma de acción, y decir te amo es también una manera de
comunicar: Estoy dispuesto a hacer lo necesario para mantener este amor.
viernes, 24 de julio de 2015
Lo erótico, la mujer y la literatura
El
erotismo encuentra su lugar y modo de expresión en la literatura cuando la
palabra se convierte en el canal para dar a conocer el disfrute, la fantasía y
la libertad de poner en evidencia lo que causa placer o lujuria.
En
ese quehacer literatura erótica, lo femenino toma forma cuando una mujer, como
María Calcaño, nacida en la dictadura gomecista, produce poesía erótica en un
momento en que expresarse de ese modo se convierte en un acto de rebeldía que
va mucho más allá de la valentía de dar a conocer el cuerpo como objeto de
pasiones, y llega hasta la lucha de derechos como el voto de la mujer o de la
reivindicación de su rol político o social.
1 ¿Qué
es literatura erótica?
La
literatura erótica alude a un género literario en que los textos se relacionan
directamente con el erotismo y el sexo. Se confunde con lo pornográfico por el hilo
que la separa de ella, cuando las escenas se vuelven explícitas, y se describen
los placeres carnales por sí solos. En lo erótico, esa descripción se
revaloriza en función del amor y de la vida social y su literatura es más rica
en detalles, escenas y descripciones, por lo que la sexualidad se torna más
sugerente y sensual menos genital.
Algunos
prefieren irse más a lo erótico y otros a lo pornográfico, pero lo cierto es
que aunque la distancia entre un género y otro es corta, lo primero lleva a una
mayor elaboración del lenguaje y riqueza en imágenes como en recursos que se
emplean en descripciones y narraciones. Hay quienes prefieren no marcar
distancia entre lo primero y lo segundo, para señalar las diferencias entre lo
erótico y lo obsceno.
Desde
la Antigüedad, el erotismo ha estado presente en la literatura. En el Antiguo
Egipto se redactaron tratados sobre el sexo, que pueden contener recopilaciones
sobre las posturas sexuales, como el Papiro de Turín. Ese erotismo se lleva a
la poesía, a la tragedia y la comedia, o se asocia a la sátira o crítica
social. No sólo se aprecia el tema de la heterosexualidad, sino también el
lesbianismo y homosexualidad, mejor conocidos como sexo género diversidad.
Los
primeros escritos sobre literatura erótica se remontan a la Antigua Grecia, con
la obra Lisistrata, de Aristófanes. En
la poesía, hay una referencia importante como los poemas satíricos de Sotades. Y
de ahí la identificación de literatura erótica con sotádica.
En
la Antigua Roma, igualmente, está presente la literatura erótica, cultivada
entre el siglo II A.C. y principios del siglo I, época a la que pertenecen los Priapeos, una serie de poemas acerca del
dios Priapio, como El arte de amar de
Ovidio.
Asimismo,
en la Antigua China circularon manuales didácticos sobre prácticas sexuales,
con la modalidad de un diálogo entre el Emperador y sus preceptores.
En
la India, en el siglo V, apareció el kámasutra,
el famoso manual sexual, un compendio de técnicas y consejos sobre las
prácticas amorosas todavía vigente en una sociedad como lo actual en que la
sexualidad se expresa cada vez más con más libertad y de diversas maneras.
Luego,
en la Edad Media, la literatura erótica es callada, hasta el Renacimiento con
el Decamerón de Boccacio, obra que narra las hazañas de los monjes seduciendo
monjas en los conventos.
2 María
Calcaño y la poesía erótica
María
Calcaño es una poeta nacida en Maracaibo en 1906. Se casó a los 14 años y tuvo
seis hijos. Fue una feminista que asumió la modernidad a través de su propuesta
poética en la que muestra un lenguaje que rompe con los estereotipos de su época,
aparte de su papel social en la defensa del voto de la mujer, como lo señala
María Eugenia Bravo, investigadora dedicada a estudiar la obra de esta marabina,
quien publicó tres libros: Alas fatales
(1935), Canciones que oyeron mis últimas
muñecas (1956) y Entre la luna y los
hombres (1961).
La
autora sobresale de su época por ese marcado erotismo, catalogado como
subversivo que identifica su literatura, por ir en contra de los moldes
preestablecidos. Lo erótico se expresa a través de un código alusivo a lo
sexual, que se manifiesta en un vocabulario propio del acto sexual, como pecado, deseo, carne, abrir, lamer, chupar,
etcétera, tal como se puede apreciar en estos versos: crece mi carne
dolorosa/lamiéndome hacia adentro/ hoguera deliciosa.
Asimismo,
en María Calcaño se aprecia una propuesta poética en que, aparte de lo
insurgente, aparece un sujeto femenino. Hay además un discurso erótico, que
pasa de un rol pasivo a uno activo, así lo hace ver Cósimo Mandrillo, también
estudioso de la obra de Calcaño, ensayista y crítico literario.
Recientemente,
concretamente en la décima primera edición del Festival Mundial de Poesía, del
13 al 18 de junio del año en curso, Monte Ávila Editores reconoció el valor de
esta escritora al publicar una Antología
poética, con una selección de textos de sus tres publicaciones: Alas
fatales (1935); Canciones que oyeron mis últimas muñecas (1956) y Entre la luna
y los hombres (1961).
El
prólogo de esta edición estuvo a cargo de María Eugenia Bravo, especialista en
la producción textual de Calcaño como en el abordaje de temas femeninos.
Algunos
aspectos señalados por Bravo son: la actitud de convertir lo materno en
erótico, muy presente en Alas fatales, en
que el embarazo se vuelve una ocasión para hacer fiesta del erotismo; ese
sujeto femenino traslada el tema de lo erótico a los paisajes; y la presencia
del agua, al igual que la lluvia y el mar, refleja su interioridad.
El erotismo y la figura femenina:
·
El erotismo encuentra
su manera de expresarse en la literatura con un tratamiento del lenguaje que
permite esa transmisión del disfrute, la fantasía y de todo aquello que se
convierte en sinónimo del placer o lujuria.
·
Ese erotismo, a veces,
proviene de una voz femenina que con su verbo insurgente muestra valentía y que
a la vez reivindica la de
fensa de los derechos en una sociedad machista que le
niega a la mujer la posibilidad de ejercer la potestad de su cuerpo.
Más infieles por Internet
Como las redes
sociales influyen en las relaciones de pareja, éstas están cambiando, tanto en
el momento de buscar un amor como cuando ya tenemos una unión estable a la que
queremos reguardar. En el primer caso, tales redes nos brindan toda una gama de
posibilidades una vez que accedemos a varios perfiles. En la segunda instancia,
porque al tener un vínculo sólido, estos canales pueden ser la causa de
malentendidos que generarán algún tipo de malestar en la relación como, por
ejemplo, cuando recibimos mensajes, de ex parejas o de amigos, que parecen
demostrar interés en un romance.
1.
Buscando un amor en Internet
Como
no son tantos los espacios donde se puede conocer al compañero ideal -ya que,
por ejemplo, en el trabajo, para evitar afectar el desempeño laboral, no es
apropiado tener una unión sentimental por las sanciones y comentarios tanto de
compañeros como del personal de mayor jerarquía-, accediendo a algunas páginas
que se especializan en encuentros de parejas, de amistad o que simplemente permiten
conocer gente, se puede contar con la herramienta de seleccionar a quién llene
las expectativas de ese compañero que queremos encontrar, para así descubrir sí
queremos iniciar un affaire; simplemente una amistad o nada más compartir algún
interés.
A
pesar de lo anterior, en las redes sociales, no todo lo que brilla es oro.
Existen falsos rostros que, en su mayoría, son embaucadores de oficio, que, con
poca probabilidad, se muestran tras las
cámaras y que hacen promesas de amor por las que habrá que pagar caro. Además,
se puede encontrar quienes utilizan estos espacios para fijar encuentros
sexuales, sin algún tipo de responsabilidad, al más puro simple estilo de
relaciones abiertas, como también aquellos que mienten sobre su verdadera
condición sentimental, para iniciar un juego de relaciones liberales, sin que alguien
nos informe cuáles son las reglas de ese intercambio superficial.
2.
Relación estable a prueba
A veces, las redes sociales no son la mejor opción
cuando tenemos una relación de pareja estable, debido a que las que, por
ejemplo, se especializan en las relaciones de pareja y de amistad, se prestan
para que muchas personas accedan al perfil nuestro y dejen comentarios para
enamorar; y por ende, son menos los mensajes dirigidos a una amistad sincera por
más que especifiquemos que tenemos una relación.
Por
consiguiente, la situación anterior despertará celos en el compañero
sentimental. Además, en el caso de que tales mensajes se lo dejen a nuestra
pareja desencadenará en que los podamos analizar más de la cuenta hasta poner
la conducta del cónyuge en tela de juicio, haciendo que se nos olvide aquello
de que toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario.
De
igual forma, cuando el tiempo que se dedica a estar conectado a tales redes
sociales excede del prudente se generará sentimientos de inseguridad, de
abandono o de falta de atención en la pareja, por lo que habrá que buscar un
equilibrio entre los ratos en que utilizan para disfrutar de estos espacios
virtuales y los que se dedican al compañero sentimental.
3 Ser
infiel gracias a la red
Parece
ser que la infidelidad encuentra una vía de escape a través de las redes
sociales, porque hallar una pareja, ya sea estable o un momento de diversión,
se hace mucho más sencillo que antes cuando no se contaba con esta herramienta
de poder enviar una solicitud de amistad y mediante la misma decir: Me gustas,
o de romper el hielo con un “hola”, que puede acabar en un tórrido romance, o
de dejarse ver por medio de la cámara para propiciar más intimidad con nuestro
receptor.
Por
consiguiente, las parejas tendrán que estar en las páginas virtuales con
cautela para prevenir futuras situaciones que pongan en peligro la relación
conyugal. Para ello habrá que llegar a acuerdos en igualdad de condiciones, sin
que ninguno se sienta coartado ni limitado en sus acciones, pero sí
comprometido con un vínculo sentimental al que se deberá manifestar respeto así
poder mantenerlo.
¿Quieres disfrutar sin peligro de Internet?
·
Lo mejor es hacer un
uso consciente de las páginas sociales, de los chats o de las redes que
favorecen la búsqueda de una pareja, amigos o simplemente conocer gente, para
evitar ser víctima de fraudes, engaños o de malos ratos.
·
Cuando ya tenemos un
vínculo estable, debemos poner en claro reglas para ambos y así salvaguardar la
relación de terceros, tentaciones o de quienes busquen ponerla en peligro por
muchas razones.
jueves, 23 de julio de 2015
¿El habla de mi chamo es normal?
Algunos
papás se preguntan si su hijo habla normalmente, o mejor adecuadamente, de
acuerdo a la edad, porque, por ejemplo, tienen un niño de dos años que dice
pocas palabras. Entonces, lo comparan con una sobrina de la misma edad que emite
frases y las hila con cierta coherencia.
Lo
cierto es que aunque cada niño tiene un desarrollo del lenguaje particular hay
momentos culminantes que se distinguen por ciertas manifestaciones del lenguaje
que, con su presencia o ausencia, nos dicen si el lenguaje empleado por el
párvulo es o no adecuado, con relación a lo que se espera de acuerdo a su edad
-como que al año el bebé pronuncie su primera palabra- para así descartar algún
posible trastorno que, con el paso del tiempo, se convierta en un problema más
difícil de resolver.
1 De
los sonidos iniciales a la primera palabra
Antes de los
doce meses, la primera manifestación importante de los niños es que utilizan la
voz para comunicarse por su entorno, por ejemplo, en un primer momento, con el
llanto que es la expresión previa al lenguaje que le permite comunicarse con quienes
rodean al bebé. Con el llanto, el niño garantiza la supervivencia, ya que,
mediante el mismo, el chamo busca satisfacer las necesidades biológicas, tales
como comer, dormir o expresar si tiene frío o calor.
Luego, hasta los
dos meses, con sonidos agudos, junto otros de arrullo y risas, que el bebé emite,
a los que les sigue el gorjeo, en que ellos pronuncian algo como ajo, que va
seguido de un juego vocal, en que los chamos emiten fonemas parecidos a las
consonantes. Estos sonidos se producen hasta los cinco meses.
Asimismo, de los
cincos meses en adelante hasta los nueve meses, el chamo comienza lo que se
conoce como balbuceo, que es la emisión de sonidos en que el niño une fonemas,
mezclando vocales con consonantes en una sílaba, en un intento de práctica para
la pronunciación de lo que serán las palabras iniciales.
En el momento
del balbuceo, el niño enlaza fonemas en una sílaba que la repiten, originando
voces, sin entender lo que significan, como papá, mamá o tete, porque tan solo
es la repetición de la misma sílaba, sin conciencia de su uso ni significado.
Seguidamente,
aproximadamente, alrededor del primer año de vida, el chamo pronuncia lo que se
conoce como la primera palabra, que se considera así porque los chamos la
pronuncian de manera intencional, es decir, con sentido, están consciente de su
significado y la dicen porque quieren decirla, con conciencia de su sentido. La
dicen además para denominar algo o a alguien con su dedo, que pueden señalarlo
o designarlo mientras lo miran. Le siguen a esa palabra inicial otras que, en su
mayoría, son sustantivos que se refieren a comida, animales u objetos que el
niño utiliza y partes del cuerpo, en fin, un vocabulario inmediato al niño.
2 Usando
palabras y formando frases
De los doce a
los dieciocho meses, los bebés entran en un período en que pronuncian una
palabra que equivale a una frase, como mamá, por mamá está ahí.
Asimismo, en
este momento culminante cercano a los dos años, el chamo debería seguir
instrucciones u órdenes, con facilidad, como, por ejemplo, pásame un
juguete.
Entre los doce y
los veinte meses, los niños dicen unas cuantas palabras. A los dieciocho, como
alrededor de veinte. A los dos años, como unas cincuenta palabras. A esta edad
los niños comienzan a combinar dos palabras, de modo muy sencillo, que
funcionan al igual que una oración que se irá volviendo más compleja, tal como:
bebé llora.
De igual manera,
un niño de dos años debería identificar objetos de uso común e identificar
partes de su cuerpo.
3 Algunas
señales para preocuparse son:
Algunos
motivos para preocuparse podrán ser las siguientes: cuando a los seis meses, un
chamo no reaccionan cuando se le llama ni dirige la mirada hacia un ruido ni
tampoco balbucea, o emite sílabas como “ba, ba, ba. Si a
los doce meses, un chamo no hace uso de señales, como despedirse o señalar con
la mano mientras que, a los dieciocho meses, el niño prefiere comunicarse con
gestos que hablar, y no es capaz de seguir órdenes ni tampoco instrucciones
sencillas.
De igual manera,
a los dos años, el chamo no puede utilizar palabras o crear frases propias más
allá de sus necesidades inmediatas sino que sólo imita las que escucha. No se
le entiende lo que dice, ya que, por lo menos, más de la mitad de lo que emite
se le debería entender, o tiene un tono de voz con una pronunciación diferente,
por ejemplo, nasal.
Asimismo, entre los
cuatro y los cinco años, a los chamos se les debería entender todo, incluso los
extraños deberían entenderlo sin mayores esfuerzos. También deberán captar
órdenes complejas, usar correctamente el tiempo pasado y conjugar verbos
irregulares, como tener, por lo que, si no es así, es oportuno solicitar ayuda
profesional.
En
general, cuando el chamo muestra desinterés por comunicarse, se aísla de su
entorno o su lenguaje después de los tres años es poco comprensible, en
definitiva, hay motivos para solicitar ayuda especializada, para identificar la
clase de trastorno, y asistirlo de manera adecuada antes de que esa dificultad
se convierta en un gran problema.
4 Algunos consejos para
los papás son:
• Siempre
que te dirijas a él o ella, hazlo mirándole a los ojos; emplea frases muy cortas y trata de vocalizar con claridad,
para hacerte entender; y espera un tiempo breve para responderle cuando te
pregunta algo.
•
Llévale su mano a tu
boca para que empiece a relacionar el movimiento de tus labios con los sonidos que emites. De
igual modo, llama su atención sobre sus objetos de uso cotidiano y pronúncialos
muy bien. Y finalmente, enséñale
canciones infantiles muy repetitivas.
miércoles, 22 de julio de 2015
El pueblo salva al pueblo
Ya
sabemos del neoliberalismo que es una mano invisible que mueve la economía a
favor del más fuerte, que penetra la política y limita la capacidad de acción
del individuo cuando se convierte en algo superior a él. Por ello, se nos dice
que no hay que oponerse a esa fuerza, aunque nuestra identidad, por un afán de
uniformidad, esté en peligro.
Una
vez que llega el Gigante Hugo Chávez, y con él la Constitución Bolivariana
aprobaba en 1999, la democracia pasa de representativa a participativa y
protagónica. Y surge ahí un nuevo concepto de participación, el llamado poder popular, que no es más que el
pueblo organizado tomando sus propias decisiones en lo que le concierne.
El
pueblo empoderándose de su territorio, se hace soberano, lo cual deviene del
socialismo, cuando la participación resulta necesaria para asegurar su
construcción desde abajo, lejos de las élites.
Antes, cambiar lo que no queríamos estaba en
otros, o venía de arriba para imponerse, era algo abstracto que maniobraba en
la oscuridad. Tal como ahora lo hace la guerra económica, a través del manto de
la invisibilidad, que se vuelve tangible en la subida del dólar paralelo.
Una
manera de poner freno a los ataques de un imperio gastado que busca destruir
nuestra economía, es haciendo uso de ese poder del colectivo, cuando el pueblo
organizado pueda desenmascarar qué o quién está detrás de un aumento tempestivo
de precio de un producto, sin aparente justificación, más de lo que dicta la página
Dólar Today.
Definitivamente
–debido a que, como dice la frase: El pueblo salva al pueblo- se debe seguir
avanzando en todo lo que involucra ese poder popular, generando más mecanismos
de participación, más allá de los consejos comunales y comunas, para ejercer
control pleno en todo espacio compartido, que deja de serlo cuando un rostro no
visible se apropia de él quitándonos la soberanía.
martes, 14 de julio de 2015
Brevísima visita del Señor X
Hace
unos días aconteció lo indeseable, Felipe González estuvo en Venezuela, con la
excusa de prestar apoyo legal a Leopoldo López y Antonio Ledezma, ambos
privados de libertad por sus ya conocidas acciones golpistas.
A
pesar de lo anterior, su sorprendente ida en avión de la Fuerza Armada
colombiana nos corroboró la alianza injerencista de la derecha española, con la
de ese país, desde Bogotá, que acciona con la de Miami.
Hay
varios elementos que bien definen a Felipe González, como sus lazos amistosos
con dictadores, como Pinochet; y el apoyo, entre 1983 y 1985, cuando gobernaba
a España, a Grupos Anti- Terroristas de Liberación (GAL). El resultado, la
desaparición física de más de veintes personas vinculadas al movimiento de autonomía
del país vasco, ETA, de ahí su apodo el Señor X.
A
lo anterior, se suma la figuración de este personaje en el PSOE, partido aliado
del Departamento de Estado de EEUU, para mantener su hegemonía en España,
después del franquismo, mientras contribuía al extermino de comunistas.
A
pesar de ese negro expediente, para legitimarse, la derecha venezolana trae a FG,
y lo exhibe como el ícono de la democracia española.
La
legitimación es una estrategia –utilizada para la autodefensa- que consiste en
proveer motivaciones necesarias para justificar conductas pasadas susceptibles
de ser criticadas, como los actos antidemocráticos de los líderes de la
oposición. Es parte del manejo de la crisis, mientras otros son deslegitimados,
en este caso, como la descalificación a Diosdado.
La
oposición pretende legitimarse con FG, quien se vende como el padre de democracia en España, mientras que, con esa
falda imagen, la derecha en Venezuela se presenta como la mejor opción, para
que, una vez en el poder, EEUU recupere su hegemonía aquí, y en territorio
suramericano.
Isabel Rivero De Armas
domingo, 12 de julio de 2015
Coctel de mezcla detonante
Venezuela sigue siendo
el blanco del gobierno estadounidense, que no se resigna a que en este país existe
una democracia participativa y protagónica, junto con un socialismo puesto en
marcha, por lo que la soberanía reside en el pueblo que tiene el poder de
decidir sobre su espacio.
Como consecuencia de
que defendemos, hasta con la vida, nuestro territorio de injerencias
extranjeras, somos víctimas de una guerra económica puesta de manifiesto en un acaparamiento
de productos básicos y en la devaluación del bolívar mediante la subida del
dólar negro, a través de una página web de movimiento oscuro.
A la guerra económica
se le suma otro ingrediente, que no es nuevo porque ocurrió con el Comandante
Eterno, atacar a personas claves del proceso revolucionario, así se hace ahora con
Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional.
Lo anterior forma parte
de un coctel, de mezcla detonante. Esto no es casual, su fórmula ya ha sido
probada. Por ello, su efecto es previsible y esperado. Y en concreto, en cuanto
a los ataques a Cabello, diré qué se esconde detrás.
Leamsy Salazar, ex jefe
de seguridad del asambleísta, lo acusa de ser cabecilla del cartel de los Soles.
La vinculación –torpemente creada con el narcotráfico- forma parte de una
estrategia de descalificación, que tiene por objetivo vulnerar la credibilidad
y la confianza del pueblo venezolano en el chavismo, una vez que se acercan las
parlamentarias.
A lo anterior se suma
que Salazar declaró que vio y oyó, mas no mostró nada que probase lo que decía,
con lo cual se pretendió hacer bulla momentánea para causar desconcierto con un
efecto de corta duración.
Luego, se difunde
tímidamente que las acusaciones son falsas, pero la falsedad poco importa,
cuando, piensan, el objetivo se ha cumplido, crear un estado de consternación y
desconcierto en la población votante con incidencia en los próximos comicios.
Recordemos lo que pasó
con Hussein en Irak, cuando se dijo que contaba con armas de destrucción masivas,
pero después de la invasión se descubrió que fue solo una estrategia para
justificarla. Luego –también a causa de intereses económicos- se aplicó una
fórmula semejante con Libia. Su principal ingrediente, reportes periodísticos
falsos.
martes, 7 de julio de 2015
Con Hugo Chávez leer se
hace consigna
En
estos momentos en el que somos víctimas de una guerra económica que puede
desquiciar a unos cuantos, es propicio recordar a ese Gigante Hugo Chávez
Frías, para poner de manifiesto sus logros. Y, sin duda alguna, uno de ellos
corresponde a todo lo que involucra el estímulo a la práctica de la lectura y
el desarrollo de la capacidad analítica para la formación de un individuo
crítico y participativo.
Desde
mi óptica, el logro de Chávez se dividió en tres grandes aportes: el primero,
alfabetizar a través de la Misión Robinson; el segundo, motivar a leer para
generar análisis; y el tercero, conducir la lectura para formar
ideológicamente, porque, aunque el analista del discurso Teun Adrianus van Dijk dijo
que no existen ideologías ni buenas ni malas, sí hay formas de pensamiento que
oprimen una vez que cercenan la conciencia.
1 La Misión que nos devuelve la
identidad
En el 98, antes de ganar las elecciones,
Chávez prometió luchar contra el analfabetismo y ofreció una buena educación.
Esto no era nuevo: muchos candidatos electorales lo habían hecho, pero, para
frustración de los venezolanos, ninguno había cumplido; no obstante, el líder
fue la excepción.
Cuando
Hugo Chávez asumió la presidencia, de unos veintitrés millones de venezolanos,
dos millones de habitantes eran analfabetas. Por ende, aquello de que la
educación era pública y obligatoria, no pasaba de ser una ridícula
falacia.
La
deserción escolar y la repitencia constituían uno de los enemigos de esos
postulados. Los niños no podían estudiar porque no recibían una alimentación
adecuada. A esto se le suma que muchos tenían que trabajar para mantenerse.
En
el caso de la educación secundaria, existía 15 % de deserción, cifra que, en la
actualidad, ha disminuido a 5,5 %. Dicha disminución se debe a acciones como el
Programa de Alimentación Escolar: la entrega gratuita de textos escolares y
cuadernos, y a las computadoras portátiles Canaimitas.
Por
consiguiente, debido a que pocos podían costear una educación superior, quienes
tenían acceso a la misma eran privilegiados. Antes de esa fecha, el ingreso de
estudiantes a instituciones privadas a nivel superior iba en aumento justo
cuando la visión del estudiante como cliente prevalecía.
Lo
anterior con Chávez cambió, porque se invirtió más en educación (del 3,2 % al
55%, tomando en cuenta de 1998 al 2007). Además, se crean universidades, como
la Bolivariana de Venezuela, e
instituciones de educación superior como la Simón Rodríguez y la Universidad de
la Fuerza Armada abrieron sus puertas a miles de estudiantes para hacer la educación universitaria inclusiva,
un derecho reivindicado con Chávez, aunque vulnerado en el pasado.
Una
vez expuesto el contexto de la educación en Venezuela antes y después de la
llegada de Hugo Chávez a la presidencia, un acierto difícil de ocultar es la
Misión Robinson, iniciada en 2003. Con ella se logra disminuir
significativamente el índice de analfabetas: un millón y medio son
alfabetizados quedando sólo 1 % sin alfabetizar.
Entonces,
curiosamente, a quien se le calificó de “dictador” consigue que todos lean, aun
cuando sabemos que un tirano no quiere que el pueblo aprenda a leer y se
cultive, y menos aún que desarrolle un espíritu crítico y participativo que lo
libere de la opresión.
2 ¿Para qué leer?
Por
qué un hombre a quien se le calificó como dictador, promueve la lectura. Leer
libera la conciencia. Nos ayuda a pensar antes de actuar; ese es su consejo.
El
Gigante nos insiste en leer y leer para generar pensamiento liberador, para
transformar una realidad que responde a una circunstancia histórica; y una vez
que se conoce la historia, se rescata la memoria histórica y, con ella, la
recuperación de códigos que nos identifican como venezolanos.
Chávez
es muestra viviente de lo anterior. Su pensamiento se representa mediante un
árbol de tres raíces: Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora. El
Libertador, el maestro y el general del pueblo soberano.
La
primera de esas raíces la constituye Bolívar: el militar y estratega, el
conquistador de batallas, quien exhorta a los pueblos bolivarianos a luchar por
un ideal común; con él nos viene la idea de la patria grande, de la integración
latinoamericana y la visión de América como una gran nación.
Simón
Rodríguez nos hace reconocernos como distintos a la vieja Europa, a
inventarnos, porque tan sencillo es que si copiamos un modelo sin reconocernos
y negando nuestra identidad, fracasamos. Propuso una manera de gobernarnos
dejando atrás los tiempos de opresión y desigualdad, una República libre, en la
que los esclavos, los pardos y los negros tenían el sagrado derecho a la
educación.
Para
Chávez, Ezequiel Zamora es vital, porque representa la batalla por la
igualdad. Conocido como el general del
pueblo soberano, aparece treinta años después de Bolívar para redistribuir la
tierra bajo la consigna “Tierras y hombres libres”, lo cual lo convirtió en un
enemigo acérrimo de la oligarquía.
Con
el pensamiento liberador sustentado en el árbol de las tres raíces, el Gigante
nos da la herramienta para conocer y entender nuestra historia y hallar en ella
las claves para independizarnos ideológicamente.
3 ¿Qué
leer?
Leemos y leemos para despertar la conciencia, para afianzar ideas
y razonar la revolución. Entonces nos
preguntamos qué debemos leer. Enseguida aparece una lista de libros que nos
recomienda Chávez. El primero de ellos, Venas
abiertas de América Latina, del uruguayo Eduardo Galeano, quien nos dice
que los latinoamericanos hemos estado sumisos ante un imperio que nos roba
nuestra riquezas y nos margina bajo el calificativo alienante de países del
tercer mundo.
Leía y mandaba a leer a los clásicos, como Maquiavelo y Rousseau.
También recomendó la lectura del lingüista y analista de los medios de
comunicación, Noam Chomsky, quien escribió Hegemonía y Supervivencia. La
estrategia imperial de los Estados Unidos.
En definitiva, no había libro que Chávez mandara a leer, que no
tuviera éxito y terminara agotado, o en su defecto se reimprimiera para
responder a una necesidad de aprendizaje, que obedecía a una circunstancia
histórica; recomendaba un libro, y con él llegaba la comprensión; la lucidez y
la sensatez se hacían presentes; así era el Gigante Hugo Chávez, quien tuvo un
papel en la historia tan relevante como sus emisarios inspiradores del árbol de
las tres raíces.
Devoción por el libro y la lectura
Por
su visión profética, en este espacio, hablar
de los logros de Hugo Chávez ha sido tarea fácil. Hoy disertaré de cuánto
significó el libro y la lectura para él.
Como
entendió que leer era necesario, expresó su desacuerdo en que los libros fueran
concebidos un bien material, lo cual explicaba su elevado precio. A causa de
esto, el pueblo no tenía acceso a la lectura, necesaria para su formación. Por ende,
en el Plan de la Patria, estos se consideran un bien espiritual.
Asimismo, entendió que el asunto no
era leer cualquier cosa, sino generar pensamiento liberador. Por eso, asumió como
política de Estado la edición de muchos títulos, una vez que se percató de que un
número importante de ellos no se conseguía con facilidad, por ejemplo, versiones
de El Capital, de Marx y Venas Abiertas de América Latina, de Galeano.
Como el venezolano no se distinguía por ser un
ávido lector, Chávez le inculcó el amor devoto por los libros. Según una
encuesta realizada por el Centro Nacional del Libro en 2012, Venezuela es el
tercer país de América Latina donde más se lee. El primer lugar lo ocupa
Argentina. Chile, el segundo.
Una
vez que se crea el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, para sustituir
al extinto Consejo Nacional de Cultura, aparecen editoriales, como El Perro y
la Rana, en 2006, que ponen a disposición del pueblo, por su bajo precio, variados
temas, títulos y géneros.
De
igual manera, rescató de la quiebra en 2002 a Monte Ávila Editores, editorial que
fue uno de los sellos más renombrados de América Latina, llevada a este estado
en la Cuarta República.
Chávez se tomó tan en serio el libro
y la lectura que hasta concibió un lugar donde se estos se vendieran con una
visión socialista: Librerías del Sur. Nicolás Maduro continúa haciendo de la
promoción de la lectura un acto de devoción, garantía de la Revolución
Bolivariana.
Cuando éramos bellas y no lo sabíamos
Definitivamente, la vida se define por etapas. En cada etapa hay necesidades particulares. Lo que se quiere en un momento; con mucha probabilidad, ni despierta el mínimo cosquilleo en otro, y viceversa, porque, por lo general, lo que mucho se tiene, su valor se ignora.
Del mismo modo, aquello que se tiene en la juventud y no se aprecia, como belleza, lozanía y esbeltez, en la vejez se anhela, y hasta se añora. Por esta razón, las mujeres de la tercera edad aconsejan a las jóvenes que se valoren, lo que se traduce en que no lloren ni pierdan el tiempo con quien no lo merece, y muchas dirían ni por aquellos que lucen como buenos candidatos.
Lamentablemente, muchas no escuchan, porque, quizá, están enceguecidas por una emoción parecida al amor, además de víctimas de la inexperiencia por su corta edad; incapaces de entender semejantes palabras, a menos que después de un tanto sufrir logren captar la magnitud del mensaje, aunque puede ser que ya sea demasiado tarde, para lamentar o arrepentirse de sus acciones.
1 Un inesperado encuentro
Susana y Patricia tenían tanto tiempo sin verse que apenas se reconocían. Habían pasado los sesenta años. Aunque las dos habían estudiado juntas en el mismo colegio, una vez que se tomaron muy en serio lo del matrimonio, los hijos, y todo lo que implica la vida familiar, perdieron el contacto.
Una tarde Patricia decide ir al centro comercial más cercano. Pensaba en pasar por la peluquería, entraría si la encontraba vacía. A sus años, lucía bastante bien, tenía una hermosa cabellera sin teñir, una bonita sonrisa y un rostro que se había resistido a envejecer; su rostro era su signo y símbolo de orgullo, de aceptar el paso de los años con dignidad, prestancia y optimismo.
Las expectativas se cumplen. Entra al salón de belleza. Ahí, una vez que decide secarse el cabello, ve a una mujer cuyo rostro le parece conocido. Después de mirar y escudriñar, descubre que se trata de su amiga Susana a quien tenía más de veinte años sin ver.
Reflexiona, se dice: Aunque ha cambiado, Susana se conserva muy bien. La saluda. Las dos inician un diálogo que las une e identifica como miembros del sexo femenino. Y en este momento, como mujeres de la tercera edad, eran capaces de analizar y criticar lo que ha sido de sus vidas, pero desde la óptica del humor y experiencia.
2 “Muy buenos amigos”
Susana le pregunta a Patricia qué es de Ramón. Ella le responde que hace más de quince años que se divorció de él. No obstante, ahora son amigos, “muy buenos amigos”, y esto lo dice con suma picardía.
Con apenas veinte años, Patricia se casó con Ramón. Tuvieron dos hijos. Una hembra y un varón, ya adultos, ambos profesionales, y con una vida hecha. Agrega que, por cierto, su hija tiene la misma cabellera que ella, abundante y sedosa.
A su edad, todavía, Patricia mantiene un lindo cabello, pero cuando joven era su mayor atractivo, y expresa con una sonrisa: Cuando éramos bellas y no lo sabíamos. Y dice además: Yo tan joven y hermosa perdiendo el tiempo celando al gafo de Ramón, muy enamorado y picaflor. ¡Ah! ¡Ese Ramón! ¡Cuántas rabietas me hizo pasar!
Por su lado, Susana mantenía un cuerpo delgado, casi el mismo que había tenido en su juventud. Se había casado y todavía continuaba con el mismo hombre, pero lamentaba, haber perdido el tiempo en tonterías, porque, definitivamente, a cualquier edad, no se les debe parar mucho a los hombres.
Lo anterior, al unísono, las dos pensaban mientras se ponían más bellas. Y, por supuesto, en su juventud, debido a la lozanía, lo eran aún más, pero, lamentablemente, en ese momento no estaban conscientes de esa gran verdad, y por ello desconocían el valor que tenían como mujeres, olvidaban cuánto valían; oro de 18 quilates, o mejor diamantes en bruto, cuando las emociones las dominaban.
3 Más bella para un amor de antaño
Susana le preguntó a Patricia cómo era eso de que ella y Ramón eran muy buenos amigos. Parecía mentira. Hacía más de diez años que los dos se habían separado. Él había estado viviendo con otra mujer, pero ésta lo dejó. Entonces, comenzaron a salir al cine, a ir a comer, simplemente a pasear, o pasar el rato.
Cuenta Patricia que entre Ramón y ella no existía compromiso; sí afecto. Susana la escuchaba con asombro. Notaba que cuando su amiga hablaba de Ramón le brillaban los ojos.
Añadió Patricia que Ramón la complacía en las cosas que a ella más le gustaban, como ir a comer. Susana se sonrió y le dijo: Ramón es ahora sólo tuyo. Tenían mucho que compartir y se habían perdonado. Por ello aquello que los unió en un principio había resurgido en el presente, y era mucho mejor que en el pasado. Patricia se valoraba como mujer. Por esa razón Ramón también le daba su merecido valor.
Ya Patricia se había secado el cabello. Ahora se iba a arreglar las uñas. Susana le dijo que como estaba bella se citaría con Ramón. A esto ella simplemente añadió: Más bella. Y esa respuesta resumía lo que estaba pasando con ella. Se sentía hermosa, pero su belleza emanaba de su paz interior, la cual provenía de estar bien consigo misma, de reconocerse y apreciarse. Eso lo decía su sonrisa, cálida y hermosa. Su carisma y calidez. Su porte de reina, su femineidad.
El celular de Patricia sonó. Recibía un mensaje de texto. Era Ramón que le recordaba la cita. Se verían al final de la tarde. Harían lo que los dos disfrutaban más. No era el sexo, sino la compañía, tenerse uno al otro, sonreír, apreciar estar vivos y compartir momentos como ésos.
Belleza que emana de adentro:
Definitivamente, la belleza es un asunto que resulta de estar bien con una misma. Y aunque la juventud es garantía de estar bellas; a veces, por prestar atención a pequeñeces, no se valora lo que en verdad bien lo merece.
No hablo sólo de belleza física, sino también de la espiritual, la que permanece con el tiempo, la que resulta de reconocerse, valorarse y quererse. No es asunto de calendario, sino de un nivel de conciencia mayor que brota del mundo interior.
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