Devoción por el libro y la lectura
Por
su visión profética, en este espacio, hablar
de los logros de Hugo Chávez ha sido tarea fácil. Hoy disertaré de cuánto
significó el libro y la lectura para él.
Como
entendió que leer era necesario, expresó su desacuerdo en que los libros fueran
concebidos un bien material, lo cual explicaba su elevado precio. A causa de
esto, el pueblo no tenía acceso a la lectura, necesaria para su formación. Por ende,
en el Plan de la Patria, estos se consideran un bien espiritual.
Asimismo, entendió que el asunto no
era leer cualquier cosa, sino generar pensamiento liberador. Por eso, asumió como
política de Estado la edición de muchos títulos, una vez que se percató de que un
número importante de ellos no se conseguía con facilidad, por ejemplo, versiones
de El Capital, de Marx y Venas Abiertas de América Latina, de Galeano.
Como el venezolano no se distinguía por ser un
ávido lector, Chávez le inculcó el amor devoto por los libros. Según una
encuesta realizada por el Centro Nacional del Libro en 2012, Venezuela es el
tercer país de América Latina donde más se lee. El primer lugar lo ocupa
Argentina. Chile, el segundo.
Una
vez que se crea el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, para sustituir
al extinto Consejo Nacional de Cultura, aparecen editoriales, como El Perro y
la Rana, en 2006, que ponen a disposición del pueblo, por su bajo precio, variados
temas, títulos y géneros.
De
igual manera, rescató de la quiebra en 2002 a Monte Ávila Editores, editorial que
fue uno de los sellos más renombrados de América Latina, llevada a este estado
en la Cuarta República.
Chávez se tomó tan en serio el libro
y la lectura que hasta concibió un lugar donde se estos se vendieran con una
visión socialista: Librerías del Sur. Nicolás Maduro continúa haciendo de la
promoción de la lectura un acto de devoción, garantía de la Revolución
Bolivariana.
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